Hola CANpañeros!
Esta semana les queremos contar de un destino super colorido y muy cerca de Lima.

A fin de año fuimos a conocer Antioquía. La pasamos de lujo por allá. Mucha naturaleza, pasto para revolcarse y agua cristalina. Además, Antioquía es un pueblito muy pintoresco y la gente es muy agradable.

El Pintoresco pueblo de Antioquía

 

EL VIAJE
Los colectivos minivan salen desde el cruce de Rosatoro con Nicolás Arriola, pero como nosotros éramos 5 humanos y dos fieras, pudimos concretar un punto de encuentro intermedio entre el conductor y nosotros.
Salimos a las 10 am desde el cruce de Javier Prado con Aviación en una minivan de 7 asientos, fuimos los únicos en el auto así que estábamos super cómodos.

*El pasaje nos costo 15 soles, las dos fieras pagaron un pasaje adicional*

Llegamos al medio día a Antioquía, el camino va primero hacia Cieneguilla, esta ruta es asfaltada, después de pasar Cieneguilla, la carretera tiene partes de trocha y se hace más larga.

Al llegar a Antioquía el pueblo nos cautivo muchísimo por todas las pinturas y el arte que expresan en sus calles, además que producen mucho membrillo y manzanas.

 

Nosotros recorrimos el pueblo en poco tiempo, siempre encontramos alguna de sus pinturas en las paredes, las cuales pueden ser: aves (especialmente colibrí), mariposas y flores.

Una imagen colorida típica de Antioquía

Plaza Principal de Antioquía

El clima era cálido, por ello pudimos disfrutar de unos ricos helados artesanales que preparan los locales.

En la tarde, visitamos una oficina de turismo en una de las esquinas de la plaza principal y nos permitieron acampar en el Complejo “Apu Pariacaca” por 10 soles la carpa. Este espacio es similar a una cancha de pasto, esta cercado y tiene dos ingresos enrrejados. También tiene baño, pero sin ducha.

Fue bastante cómodo pasar la noche ahí, ya que las fieras tenían mucho espacio para entrar y salir de la carpa y además correr sin preocuparnos de los autos.

Complejo “Apu Pariacaca”

A la hora de la cena, buscamos un lugar donde nos dejen ingresar con las fieras, nos dimos con la sorpresa de que varios restaurantes dejan ingresar perritos educados y con correa.

Encontramos en la plaza varias familias paseando con sus perros y nos comentaron de hospedajes petfriendly en Antioquía.

Al día siguiente, después de almorzar partimos hacia la parte baja del valle, ya que había mucha vegetación. Para llegar cruzamos varias chacras de manzanas, membrillo y palta; caminamos sobre un río seco y cruzamos un puente de troncos sobre otro río que si tenía agua. Al otro lado del río encontramos lugares acogedores para montar el campamento al pie de una ruina y del camino inca, que se veían en lo alto de la montaña.

El puente de troncos

Antes de que anochezca, recogimos leña para la fogata, la cena y el año nuevo.

Pasamos la noche alrededor del fuego, cantando y comiendo malvaviscos. Las fieras corretearon por el campo y jugaron en la orilla del río hasta muy tarde. Obviamente tuvimos que tomarnos un tiempo para secarlos después.

Dormimos muy cómodos sobre piso de arena acompañados del sonido de la naturaleza.

 

El campamento en la naturaleza

Al tercer día desmontamos el campamento y disfrutamos el lugar antes de regresar al pueblo.

Hay una feria todos los fines de semana en Antioquía, donde puedes encontrar productos locales, especialmente de manzana y membrillo, como mermelada, vinagre, néctar, dulces, etc.

Sol y las manzanas

Las fieras a la sombra

El retorno a Lima fue un poco desmotivador. Los conductores locales, habían celebrado de más el año nuevo y no se podían encontrar vehículos con frecuencia.

Estuvimos cerca a 3 horas esperando un colectivo que nos regrese a Lima, ya que el caos de la gente que quería retornar nos hizo perder varias veces la oportunidad de subir a un vehículo. Sumando a esto que el pasaje había subido; sin embargo, aprovechamos para almorzar como se debe!

Finalmente encontramos un colectivo minivan que iba a Cieneguilla (20 soles por persona un poco caro para nuestro gusto, pero las fieras no pagaron!) y en Cieneguilla tomamos otro colectivo minivan que nos dejó en Javier Prado con Aviación (9 soles por persona, las fieras no pagaron).

Este es un viaje que se puede realizar en un solo día, pero nosotros queríamos alejarnos un poco de la ciudad, disfrutar del aire puro y pasar mas tiempo en la naturaleza para que las fieras sean felices.

En plena caminata

Jugando a orillas del río

-Presupuesto aproximado para Full Day Antioquía:

Transporte Lima – Antioquía – Lima: s/.30.00

Almuerzo (Menú) en Antioquía: s/.9.00

Croquetas o Latitas de comida para 1 perro: s/.12.00

transporte ida y vuelta por un perro: s/. 15.00 (depende del conductor si te cobra por tu perro)

Total: s/.66.00 por una persona y un perro

**Este precio es un aproximado y esta basado en un día habitual. En feriados o fines de semana puede variar, como nos sucedió a nosotros al retornar. 

Contacto del conductor petfriendly que nos llevó: Sr. Eloy 992354018.

Esperamos que nuestro post les haya gustado y sobre todo les ayude en su viaje con Mascota, si tienen preguntas no duden en escribirnos.

Recuerden siempre conservar el lugar, no dejar desechos y disfrutar al máximo!

Fecha del Viaje: Del 30 de Diciembre 2017 al 01 de Enero 2018


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